La prestigiosa entidad convoca a padres y alumnos, como así también a aquellos que ya pasaron por el jardín y dejaron su imborrable huella, a una celebración cargada de emotividad y buenos recuerdos. En esta nota, los detalles de lo que sus directivos tienen preparado para ese día y pequeñas historias de un puñado de docentes que quisieron expresar su gratitud y el orgullo de pertenecer a la querida institución.

El jueves 19 de septiembre, desde las 10:00 horas, se realizará una celebración con motivo de los 70 años del Jardín 902 “Ricardo Gutiérrez”, ubicado en Valentín Alsina 110, Adrogué.
En un sencillo acto protocolar, se proyectará un video institucional que muestra el trabajo de los directivos, el cuerpo docente y la cooperadora de uno de los jardines estatales más reconocidos de la zona. Tras la formalidad, se realizará un convite para el cual se espera la presencia de ex alumnos y padres de ex alumnos, quienes podrán apreciar una suerte de museo y muestra fotográfica con una cronología de la vida del jardín. También habrá una exposición de arte realizada por los mismos alumnos, alusiva a este festejo.
“Como maestra durante muchos años y hoy como directora, me siento orgullosa y muy emocionada por lo que hoy brinda esta institución educativa, producto del esfuerzo, el cariño, la responsabilidad y el compromiso de todos, directivos, cuerpo docente, niños y toda la comunidad educativa”, expresa la directora Mónica Pérez a Adrogué Planet. Y agrega que “En todas las épocas el jardín se caracterizó por intentar lograr excelencia en la enseñanza y el aprendizaje apostando a construir una educación de calidad con la visión de formar niños felices, creativos, críticos y con valores sólidos”.

Recuerdos emotivos
Otras maestras y ex integrantes del cuerpo docente del jardín también hablaron con Adrogué Planet y contaron sus sensaciones, sentimientos y lo que les pasa por la cabeza al darse cuenta que forman parte de la historia de un jardín modelo. Estas son sus breves historias:
“Qué decir de mis años en el jardín, donde transité 30 años de mi vida. Allí conocí gente muy linda, fui feliz, la pasé super bien. Pasé los momentos más lindos mientras estuve allí; me casé, tuve mis hijos y también me sentí muy acompañada cuando falleció mi papá. Me sentí siempre muy querida y orgullosa de haber pertenecido a un jardín tan prestigioso. También soy feliz de que mis hijos hayan concurrido allí. Al día de hoy me sigo encontrando con gente que se acuerda de mí y eso es hermoso” (Mónica Maldonado, ex maestra y preceptora).
“Son ya 20 años que llevo trabajando en este hermoso jardín y he aprendido muchas cosas, he hecho buenas amigas, incluso algunas de las que ya están jubiladas, con las cuales me sigo viendo. Es parte de mi vida. Eso de andar en bicicleta por la calle y que te griten ‘¡Chau, seño Marce!’, realmente te llena el alma, como el recuerdo de tantas familias con las que sigo teniendo trato aún después de años que sus hijos dejaron de ser mis alumnos. Ya son muchos años y pretendo seguir. La sala es mi lugar, no me voy a mover de ahí. Es un lugar hermoso y me hace feliz. Estoy orgullosa de pertenecer a este jardín. Son muchas anécdotas las que se me cruzan por la cabeza ahora, muchas emociones. Feliz de estar celebrando estos 70 años de nuestro querido jardín”. (Marcela Di Fulvio, maestra).
“Recordar al Jardín 902 de Adrogué significa un montón de sensaciones y recuerdos vividos, acompañando a la comunidad desde mi lugar de maestra. Fueron mis primeros pasos en la carrera y la verdad que significó una ESCUELA para mí, llena de aprendizajes, personas las cuales, después, algunas se transformaron en amistades que aún permanecen. El corazón del jardín los hacemos todos, y no queda duda que el de nuestro querido Jardín 902 está latiendo igual de fuerte que en sus comienzos. Estoy orgullosa de haber sido parte de la institución como seño tanto como mamá, y estando lejos siempre vuelve a mi memoria alguna enseñanza allí aprendida, alguna persona querida que con su recuerdo me acerca y por eso siento que vuelvo y es como si nunca me hubiera ido del todo. Sólo palabras de agradecimiento para toda la comunidad que me recibió y sigue recibiendo con los brazos abiertos al que llega recibiendo a todos por igual, con mucha paciencia, contención y amor” (Silvia Barrientos, ex maestra del 902, actualmente residente en Pinamar donde continúa ejerciendo la docencia).