Por Karina Cambiella

Dos emblemáticas ciudades de Almirante Brown cumplen hoy 154 años. Y no se trata de un capricho del calendario, sino que existe un hecho en común que propició la fundación de ambas ciudades: el paso, por primera vez, del tren que unía Plaza Constitución por Jeppener, y que se detuvo en Burzaco y Glew el 14 de agosto de 1865.

Glew
Originalmente conocido como Pueblo Cambaceres, la localidad lleva el nombre de quien donara las tierras para levantar la estación ferroviaria, Juan Glew.
La antigua denominación hacía referencia a Antonino Cambaceres (1832-1888), comerciante, estanciero, político y funcionario argentino, que llegó a ser diputado y senador nacional.
En 1858, los herederos de Santiago Rodger –uno de los primeros pobladores de la zona– le vendieron a Juan Glew una estancia que abarcaba lo que hoy comprende el casco histórico de la localidad. Al morir Juan Glew en 1880, sus hijos dividieron y vendieron parcialmente las tierras. Fue entonces cuando comenzó a perfilarse el pueblo.
La llegada del primer tren, ocurrida el 14 de agosto de 1865, se toma como fecha fundacional de la localidad, aunque el festejo oficial se realiza cada 12 de octubre.
En 1906 se inauguró el templo Santa Ana, que fue convertido en parroquia y –alrededor de 1950– embellecido por el artista plástico Raúl Soldi, quien pintó una serie de frescos que retratan la vida de la Santa.
Entre otras menciones importantes, la localidad también recuerda al escritor tucumano Pablo Rojas Paz –frecuente vecino del lugar– cuyo nombre le impuso a la biblioteca del pueblo.
En 1975, Glew adquirió el rango de ciudad.

Burzaco
La localidad toma su fecha fundacional del día en que pasó por el lugar el primer tren del Ferrocarril del Sud, el 14 de agosto de 1865.
Los mayores donantes de tierras en la zona para el trazado ferroviario de aquel entonces fueron los hermanos Francisco y Eugenio Burzaco, cuyos campos se extendían desde la actual calle Seguí, en Adrogué, hasta Alejandro Korn. Otros donantes fueron Ramón Hunt, Francisco Loray y Faustino Salgado.
Hasta la llegada del ferrocarril sólo existían tres medios de transporte para ir a la Capital Federal: caballos, volantas y carretas.
La doble vía entre Burzaco y Constitución se ejecutó en 1884, y en 1905 se construyó el galpón de máquinas y playa de maniobras, funcionando como estación terminal hasta 1950.
Cabe destacar, además, que la ciudad de Burzaco cuenta con el primer Monumento a la Bandera en todo el país, inaugurado el 1 de agosto de 1943.