Como mencionamos en más de una ocasión en este espacio, Adrogué es cuna de artistas que, más allá del grado de popularidad que le puede otorgar su nombre, gozan de una buena salud artística y lo demuestran en escena.
El caso de Ingrid Golan es uno de ellos. Ingrid es una cantante que durante mucho tiempo se dedicó a preparar a otros talentos, hasta que comenzó a explotar su propia trayectoria.
En esta entrevista, nos cuenta un poco su historia y cómo se prepara para el show que dará este sábado en nuestra ciudad.

“¡Cantar!”, exclama Ingrid sin dudarlo cuando se le consulta sobre si prefiere el canto o la enseñanza. “Cantar es mi mayor pasión. Es lo que más amo hacer en la vida, sin dudas. Pero mi otra pasión también es enseñar. De hecho, también soy profesora en Física y Ciencias Naturales».

La historia de Ingrid con el canto es de muchos años. Y la pregunta es inevitable, ¿qué te hizo esperar tanto tiempo para largarte como solista? Y allí, con voz apacible y sonrisa eterna, Ingrid empieza a desgranar su historia y sus por qué: “No sé qué me hizo esperar tanto tiempo, pero sí sé que quiero brindarme y darle a la gente este ‘regalazo’ que Dios me dio y explotarlo al máximo, porque cantar me llena de felicidad y me hace sentir plena. Cuando canto, pienso ‘fui hecha para esto’.
Canto desde que tengo uso de razón. Creo que debo haber ‘llorado’ una melodía al momento de nacer (risas). Quizás influenciada por tíos abuelos y abuela que cantaban a distintas voces y tocaban instrumentos mientras se divertían haciéndolo. Entre ellas, una era soprano del Teatro Colón y otra era directora de orquesta. Mi papá tocaba un poco el piano, también. Y yo canté desde muy chiquita, en la escuela, muy tímidamente, y en la iglesia a la que asistía.
Me formé en el conservatorio Julián Aguirre, donde estudié canto lírico y dirección coral. Comencé a dar clases particulares de canto hace unos 20 años. Dirigí un par de coros y di clases en distintos organismos, entre ellos, la Casa de la Cultura de Almirante Brown, donde actualmente preparo vocalmente al grupo de comedia musical. Canté en distintos eventos, como casamientos, cumpleaños, iglesias, fiestas empresariales, etc. Y ahora comencé a darme a conocer en diferentes lugares ofreciendo mi corazón, como diría Fito, a través de un repertorio surtido con mezcla de géneros (tango, boleros, blues, algo de rock nacional).»

Las referencias musicales de Ingrid parecen tener variedad, y al comenzar a enumerar a los artistas en los que se reflejó, no caben dudas: “Creo que muchos artistas tuvieron influencia en mí, desde Edith Piaff, Frank Sinatra, Diana Ross, Whitney Houston, hasta Mercedes Sosa, Amelita Baltar, Silvina Garré, Ligia Piro –a quien descubrí hace unos años-, por mencionar sólo a algunos. Como verás, muy variado”.

El show del sábado 23 de marzo es su debut como solista y jugando de local. ¿Cómo se prepara para este sábado, en que va a interpretar una colección de tangos y boleros? “Puliendo detalles”, comenta, y agrega que está “muy entusiasmada. Será la primera vez que cantaré en Landa Sabarís con el pianista Claudio Rafalowicz”.

Para ir finalizando la charla, hurgamos un poco en qué deparará su futuro próximo, a lo que responde que se encuentra “con muchos proyectos y algunas concreciones. Por lo pronto, el sábado 13 de abril estaré con Claudio en el programa ‘Cacho de Cultura’, por Radio Cadena, cantando algunos temas. Viendo otros lugares de la zona sur para ir a cantar. En breve estaré dando clases en diferentes sitios del Conurbano y también de la Ciudad de Buenos Aires. Estoy planeando, además, formar un coro y dictar seminarios. En fin, viendo cómo extenderme y crecer en lo que me llena el alma: cantar”.