Un grupo de personas pertenecientes al sector de asistencia social de la iglesia Cristo para Todos, de Adrogué, se establece cada jueves por la mañana en la puerta del hospital Lucio Meléndez. ¿El motivo? Contener espiritualmente a personas en situación de calle, muchas de las cuales utilizan el hall del hospital como dormitorio, dándoles un abrigo, una manta, un café caliente, una factura, y sobre todo, un oído para que estas personas con necesidades puedan expresarse.
Mariela Duré, precursora de esta movida, habló con Adrogué Planet y contó sus sensaciones tras la segunda jornada de “Jesús es mi abrigo”.

La precaria situación de esta gente movió el corazón de Mariela Duré, una entusiasta congregante de Cristo para Todos, quien llevó la idea a su comunidad y muy pronto, un equipo de aproximadamente 20 personas se alineó tras esta loable tarea de contención espiritual y emocional, pero que no descuida lo humano, y es por eso que la entrega de abrigos y alimentos se convierte en parte fundamental de esa tarea.
“Queremos que la gente reciba amor, pero no un amor facebookero, sino ese que se mueve por el otro, ese que hace que dejemos por un momento nuestros quehaceres cotidianos para hacernos el tiempito de ir a ayudar al prójimo”, dice Mariela, con sus ojos aún húmedos luego de haber estado hablando con una parejita que tenía a su bebé internada en el hospital. “La necesidad es mucha, y no podemos mirar para otro lado. Nuestra fe nos mueve a amar al prójimo como a nosotros mismos, y es por eso que no nos limitamos a dar un abrigo y un café caliente, sino también a compartirles sobre Dios, que es el único que puede llevar paz al alma afligida”.
La movida no pasa desapercibida para las autoridades del Hospital, que en la persona de uno de los integrantes de la junta directiva, el Dr. Picarell, han visto con buenos ojos la tarea solidaria de este grupo, proporcionándoles el acceso a las instalaciones para desarrollar, además, acciones de índole espiritual, como orar por los internados y llevarles una palabra de aliento a los familiares que pasan largas horas en los pasillos del nosocomio.
Cada jueves de junio, desde las 8:00 de la mañana y hasta las 11:00 horas, se los puede ver allí, aunque las inclemencias del tiempo atenten contra este grupo de voluntarios y tengan que refugiarse con las ropas y las medialunas en el hall mismo del Meléndez.
Para quienes desean acercar su donación, pueden ir a la fanpage www.facebook.com/Jesusesmiabrigo y comunicarse con los voluntarios.
Fotos: Eric Bustamante.