Fue la única atleta browniana en participar del Mundial de Kung Fu realizado recientemente en Arizona, Estados Unidos, y por segunda vez consecutiva se alzó con la medalla dorada en la categoría “combate”, de esta disciplina.
A sus 50 años, Sandra Ayala parece no ver en el horizonte el cartel que marca la llegada a la meta final. Hay mucho por recorrer aún y lo cuenta en esta entrevista.

¿Cómo se hace para mantener vigencia a los 50 años, aun con todas tus obligaciones cotidianas, como ser mamá, esposa, ama de casa y trabajadora?
“Con mucha perseverancia y amor se van viendo los resultados. Una se organiza”, responde Sandra con tanta simpleza que sorprende.

El amor por las artes marciales parece haberla capturado desde chica. En particular el kung fu, disciplina que le dio muchas satisfacciones.
“Practicar en WAI KUNG PAI -KUNG FU- Junto al Maestro Juan Pablo Bermúdez y mi profesor Daniel Ortega, me ha dado la serenidad, el autocontrol de mi cuerpo y mente. Vivir el aquí y ahora”.

Este tipo de logros no se consiguen sin un apoyo fundamental como el que puede dar la familia. A este respecto, Sandra confiesa que “mi familia son mi aliento, mis pilas. Gracias a mi marido e hija que me apoyan en este gran sueño hecho realidad: ser una competidora mundialista, a mis 50 años.”

Como contábamos al inicio de la nota, la carrera de Sandra parece no tener fin y se avecinan nuevos desafíos, como el Sudamericano a realizarse en el mes de noviembre, y no pierde la esperanza de participar en el Mundial 2020 para lograr el tri.
“Yo soy mi propio desafío. El poder superarme día a día en ser una buena deportista y una mejor persona. Para mí es importante”.

Cabe destacar que además del primer puesto en “Combate”, Sandra obtuvo, en este mismo torneo, el 2do lugar en “Kumite Individual” y el 4to lugar en “Kata”.